El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) expresó este jueves su “honda inquietud y rechazo” frente a la creación de la cuenta en la red social X llamada “Oficina de Respuesta Oficial”, impulsada desde la Presidencia de la Nación. Según se informó, el objetivo del nuevo espacio es “desmentir activamente la mentira” y “exponer operaciones”.
Desde la entidad alertaron sobre “la gravedad institucional que supone la conformación, desde el Estado, de una suerte de ‘tribunal de la verdad’”, y subrayaron como especialmente preocupante que la iniciativa haya sido difundida desde la cuenta oficial de Prensa presidencial.
FOPEA recordó que el Artículo 1 de su Código de Ética establece que la misión central del periodismo es la búsqueda de la verdad mediante el rigor profesional, la verificación de datos, la diversidad de fuentes y la honestidad intelectual, y nunca a partir de la imposición de dogmas.
En ese sentido, sostuvo que el periodismo no define verdades absolutas desde posiciones de poder, sino que aporta información comprobada. Por eso, advirtió que el intento del Gobierno de instalar una “verdad oficial” incuestionable colisiona directamente con los principios básicos de una sociedad democrática.
La organización también denunció que se estaría utilizando una estructura estatal —y recursos públicos— para controlar, señalar y estigmatizar el disenso y el periodismo crítico, en un contexto en el que, según indicaron, se restringe el acceso a la información pública, se modifican por decreto aspectos de la Ley de Acceso a la Información, no se realizan conferencias de prensa regulares y se dejó vacante la vocería presidencial.
Asimismo, FOPEA recordó que a lo largo de sus 23 años de trayectoria institucional ya manifestó su preocupación ante experiencias similares promovidas por distintos gobiernos. El planteo, afirmaron, es siempre el mismo: el Estado debe garantizar la libertad de expresión y el acceso a la información, no fiscalizar el discurso público ni hostigar a quienes informan.
Para cerrar, señalaron que si bien el periodismo debe estar abierto a la crítica, ninguna autoridad puede clausurar el debate público, ya que hacerlo implica deslegitimar al otro y debilitar tanto la libertad de expresión como la rendición de cuentas.
Por su parte, la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) también manifestó su inquietud por el lanzamiento de la Oficina de Respuesta Oficial, a la que definió como una usina digital del Gobierno destinada a desmentir supuestas noticias falsas y operaciones mediáticas atribuidas a la prensa y a la oposición política.
Según ADEPA, la preocupación no reside en la existencia de un área de comunicación estatal, sino en el perfil acusatorio y estigmatizante que se le pretende otorgar. La entidad reconoció que combatir la desinformación es un objetivo válido en democracia, pero advirtió que el Estado es solo una fuente más de información, no el árbitro de la verdad pública.
En ese marco, señaló que cuando organismos estatales asumen funciones de monitoreo o verificación de contenidos, existe el riesgo de que se transformen en herramientas de vigilancia, señalamiento o disciplinamiento indirectodel periodismo y de las voces críticas.
ADEPA remarcó que el verdadero antídoto frente a la desinformación no es una versión oficial de la verdad, sino un ecosistema plural de medios libres, profesionales e independientes, responsables ante sus audiencias y conforme a los estándares internacionales de libertad de expresión. En esa línea, sostuvo que son los propios ciudadanos quienes, en un entorno abierto, pueden contrastar fuentes y evaluar la confiabilidad de la información.“En definitiva, es la sociedad la que juzga el trabajo periodístico”, concluyó la entidad.
La Oficina de Respuesta Oficialfue presentada este jueves a través de la red social X con un tono confrontativo, definiendo su misión como la de desmentir mentiras, identificar falsedades concretas y exponer operaciones de medios y dirigentes políticos.
Bajo la premisa de que “informar no alcanza si la desinformación no es respondida”, el organismo afirmó que su estrategia será combatir las falsedades aportando más información, y se diferenció de lo que calificó como prácticas de censura asociadas a sectores políticos de izquierda.
En su comunicado de lanzamiento, sostuvo que la iniciativa implica sumar una voz oficial para desmentir operaciones y que ello es lo opuesto a la censura. Además, remarcó que la libertad de expresión es un valor central para la actual administración.
La Oficina aseguró que su objetivo es desmentir con claridad y sin rodeos, sin imponer una mirada ni buscar convencer, sino ofrecer herramientas para que la ciudadanía pueda distinguir hechos de relatos y datos de operaciones. Finalmente, afirmó que la democracia se fortalece no al tolerar la mentira, sino al ponerla en evidencia.
IDC

