El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes por la noche que el gobierno venezolano entregará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de “alta calidad”, como parte de un entendimiento alcanzado luego de la detención del exmandatario del país caribeño, Nicolás Maduro.
Mediante una publicación en la red social Truth Social, Trump afirmó: “Tengo el agrado de informar que las autoridades transitorias de Venezuela autorizaron la entrega a Estados Unidos de entre 30 y 50 millones de barriles de crudo de primera calidad”.
“El petróleo será comercializado a valor de mercado y, como presidente de los Estados Unidos, supervisaré esos fondos para asegurar que sean utilizados en beneficio tanto del pueblo venezolano como del estadounidense”, sostuvo el empresario, según consignó la agencia Noticias Argentinas.
Asimismo, indicó que solicitó al secretario de Energía, Chris Wright, que ponga en marcha el plan de manera inmediata. “El crudo será transportado en buques de almacenamiento directamente hacia los puertos de descarga en territorio estadounidense”, precisó.
El anuncio se produjo apenas tres días después de los ataques realizados por fuerzas estadounidenses sobre Caracas, que culminaron con la captura de Maduro y su traslado a Nueva York, donde enfrentará un proceso judicial por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Trump avanzó rápidamente en negociaciones con Delcy Rodríguez, exvicepresidenta, quien asumió el liderazgo del país con el aval de Maduro y continúa desempeñándose como ministra de Hidrocarburos.
Venezuela contaba con millones de barriles de crudo almacenados, aunque no podía exportarlos debido al bloqueo impuesto por el propio Trump desde mediados de diciembre del año pasado. En ese contexto, Estados Unidos confirmó la confiscación de un petrolero vinculado a Venezuela, registrado como buque ruso, tras una operación en el Atlántico Norte que se extendió durante dos semanas.
El buque Marinera —anteriormente denominado Bella-1—, que navegaba bajo bandera rusa y transportaba petróleo venezolano, se transformó en el centro de una fuerte tensión diplomática entre Washington y Moscú, luego de que el Kremlin enviara un submarino para escoltar la nave y evitar su incautación por parte de fuerzas estadounidenses.
El “bloqueo total” de Trump
La operación se inscribió dentro de la estrategia de máxima presión impulsada por el presidente Trump, quien el pasado 16 de diciembre decretó un “bloqueo total” sobre las exportaciones energéticas venezolanas.
De acuerdo con el secretario de Estado, Marco Rubio, la medida apunta a estrangular financieramente a los remanentes del gobierno de Maduro e impedir que aliados comerciales, como Alex Saab, continúen canalizando fondos de origen ilícito.
Balance de la ofensiva naval de Estados Unidos:
- Buque Skipper: incautado el 10 de diciembre cuando se dirigía a China.
- Buque Centuries: abordado el 20 de diciembre; tras una inspección, se le permitió continuar su ruta.
- Buque Marinera: bajo persecución activa, con presencia de fuerzas navales rusas en la zona.
- Intercepción adicional: un segundo petrolero vinculado a Venezuela fue detenido en aguas latinoamericanas en las últimas 48 horas.
La estrategia de los “buques fantasma”
Especialistas de TankerTrackers.com detectaron una maniobra de evasión a gran escala. Tras la captura de Maduro el sábado pasado, al menos 16 petroleros sancionados dejaron de aparecer en los sistemas de monitoreo satelital en puertos venezolanos.
De ese total, 12 desactivaron sus sistemas de identificación automática (AIS), mientras que otros cuatro recurrieron al spoofing, es decir, la falsificación de señales GPS para ocultar su rumbo hacia el este.
Riesgo operativo y crisis interna
La partida no autorizada de estas embarcaciones, vinculadas a los empresarios Alex Saab y Ramón Carretero, responde a una situación crítica: las instalaciones de almacenamiento en Venezuela se encuentran al límite de su capacidad. Si el crudo no es evacuado, el sistema petrolero nacional podría sufrir daños estructurales de carácter irreversible.
En paralelo, en Caracas, la presidenta interina Delcy Rodríguez enfrenta su primera prueba de liderazgo, ya que estos buques habrían zarpado sin la aprobación del gobierno provisional, lo que deja al descubierto una pérdida de control dentro de la empresa estatal PDVSA.


