Durante la madrugada, la ciudad de Caracas quedó en estado de alarma tras registrarse explosiones y el sobrevuelo de aeronaves a baja altura. Minutos más tarde se confirmó que se trataba de una ofensiva militar de Estados Unidos. El propio presidente estadounidense, Donald Trump, lo anunció a través de su red social, donde afirmó que fuerzas norteamericanas detuvieron al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, y los trasladaron fuera del país.
Ante estos hechos, el gobierno venezolano denunció una “gravísima agresión militar ejecutada por la actual administración de los Estados Unidos” y convocó “a todas las organizaciones sociales y políticas a activar planes de movilización y expresar el rechazo a este ataque de carácter imperialista”.
Las autoridades bolivarianas decretaron el “estado de Conmoción Exterior en todo el territorio nacional” y exhortaron a “iniciar de inmediato la resistencia armada”.
“Es necesario que todo el país se active para enfrentar y derrotar esta agresión imperial”, difundieron en un comunicado oficial.
En tanto, la vicepresidenta Delcy Rodríguez, mediante un mensaje transmitido por la señal de Telesur, admitió que Venezuela fue blanco de “un violento ataque aéreo” y afirmó que se desconoce el paradero del presidente Maduro.
Con el amanecer, el Ejecutivo venezolano difundió un nuevo comunicado en el que sostuvo que “este hecho representa una violación manifiesta de la Carta de las Naciones Unidas, en particular de los artículos 1 y 2, que establecen el respeto a la soberanía, la igualdad entre los Estados y la prohibición del uso de la fuerza”. Asimismo, advirtió que “esta agresión pone en riesgo la paz y la estabilidad internacional, especialmente en América Latina y el Caribe, y amenaza gravemente la vida de millones de personas”.
En paralelo, comenzó a concentrarse una multitud frente al Palacio de Miraflores, sede del gobierno, donde manifestantes se reunieron para condenar el ataque y exigir la liberación de Maduro y de su esposa.
El comunicado completo de la República Bolivariana de Venezuela
La República Bolivariana de Venezuela rechaza, repudia y denuncia ante la comunidad internacional la gravísima agresión militar perpetrada por el Gobierno actual de los Estados Unidos de América contra territorio y población venezolanos en las localidades civiles y militares de la ciudad de Caracas, capital de la República, y los estados Miranda, Aragua y La Guaira. Este acto constituye una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, especialmente de sus artículos 1 y 2, que consagran el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza. Tal agresión amenaza la paz y estabilidad internacional, concretamente de América Latina y el Caribe, y pone en grave riesgo la vida de millones de personas.
El objetivo de este ataque no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la Nación. No lo lograrán. Tras más de doscientos años de independencia, el pueblo y su Gobierno legítimo se mantienen firmes en defensa de la soberanía y del derecho inalienable de decidir su destino. El intento de imponer una guerra colonial para destruir la forma republicana de gobierno y forzar un “cambio de régimen”, en alianza con la oligarquía fascista fracasará como todos los intentos anteriores.
Desde 1811, Venezuela ha enfrentado y vencido imperios. Cuando en 1902 potencias extranjeras bombardearon nuestras costas, el Presidente Cipriano Castro proclamó: “La planta insolente del extranjero ha profanado el sagrado suelo de la Patria.” Hoy, con la moral de Bolívar, Miranda y nuestros libertadores, el pueblo venezolano se alza nuevamente para defender su independencia ante la agresión imperial.
Pueblo a la calle
El Gobierno Bolivariano llama a todas las fuerzas sociales y políticas del país a activar los planes de movilización y repudiar este ataque imperialista. El pueblo de Venezuela y su Fuerza Armada Nacional Bolivariana, en perfecta fusión popular-militar-policial, se encuentran desplegados para garantizar la soberanía y la paz. Simultáneamente, la Diplomacia Bolivariana de Paz elevará las correspondientes denuncias ante el Consejo de Seguridad de la ONU, el Secretario General de dicha organización, la CELAC y el MNOAL, exigiendo la condena y rendición de cuentas del Gobierno estadounidense.
El Presidente Nicolás Maduro ha dispuesto todos los planes de defensa nacional para ser implementados en el momento y circunstancias adecuadas, en estricto apego a lo previsto en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la Ley Orgánica sobre Estados de Excepción y la Ley Orgánica de Seguridad de la Nación.
En este sentido, el Presidente Nicolás Maduro ha firmado y ordenando la implementación del Decreto que declara el estado de Conmoción Exterior en todo el territorio nacional, para proteger los derechos de la población, el funcionamiento pleno de las instituciones republicanas y pasar de inmediato a la lucha armada. Todo el país debe activarse para derrotar esta agresión imperialista.
Del mismo modo ha ordenado el inmediato despliegue del Comando para la Defensa Integral de la Nación y de los Órganos de Dirección para la Defensa Integral en todos los estados y municipios del país.
En estricto apego al artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, Venezuela se reserva el derecho a ejercer la legítima defensa para proteger a su pueblo, su territorio y su independencia. Convocamos a los pueblos y gobiernos de América Latina, el Caribe y el mundo a movilizarse en solidaridad activa frente a esta agresión imperial.
Como señaló el Comandante Supremo Hugo Chávez Frías “ante cualquier circunstancia de nuevas dificultades, del tamaño que fueren, la respuesta de todos y de todas los patriotas…es unidad, lucha, batalla y victoria”.
IDC

