El ministro de Economía, Luis Caputo, recurrió a sus redes sociales para analizar el índice de inflación de enero, que se ubicó en 2,9%, y para volver a señalar los lineamientos centrales del plan económico. De acuerdo con su explicación, la inflación núcleo fue del 2,6%, los precios regulados aumentaron 2,4% y los estacionales treparon 5,7%, siendo estos últimos los que más empujaron el registro mensual.
Caputo indicó además que la inflación interanual llegó al 32,4%, con una brecha significativa entre bienes, que subieron 28,1%, y servicios, con un alza del 42,1%. En ese marco, destacó la baja del 0,5% en el rubro Prendas de vestir y calzado, que acumuló un incremento interanual de solo 15,6%, y señaló que se trata del cuarto descenso mensual en los últimos trece meses, lo que interpretó como una señal de desaceleración en ciertos precios clave.
El informe difundido por el INDEC reveló que en enero el mayor aporte al índice provino de Alimentos y bebidas no alcohólicas, con una suba del 4,7%, impulsada principalmente por Carnes y derivados y por Verduras, tubérculos y legumbres. En segundo lugar se ubicaron Restaurantes y hoteles, con un incremento del 4,1%, mientras que Educación (0,6%) y Vestimenta (-0,5%) mostraron las variaciones más bajas. La difusión del dato coincidió, además, con la renuncia de Marco Lavagna, un hecho que agregó ruido político al anuncio.
En su publicación, el ministro vinculó la evolución de los precios con un proceso de ajuste de precios relativos y con la fuerte contracción previa de la demanda de dinero, que derivó en una dolarización superior al 50% del M2 antes de las elecciones de octubre.
Por último, Caputo ratificó que los ejes del programa económico —equilibrio fiscal, disciplina en la emisión monetaria y recapitalización del Banco Central— buscan llevar la inflación a estándares internacionales, una meta que, según sostuvo, la Argentina no consigue de manera sostenida desde hace más de veinte años.
IDC

