El show de medio tiempo del Super Bowl LX, encabezado por Bad Bunny, sumó este domingo apariciones inesperadas que sorprendieron al público: Lady Gaga y Ricky Martin se unieron al espectáculo y le dieron un fuerte impronta latina a la noche.

La presentación del artista puertorriqueño quedó en la historia al convertirse en la primera actuación del halftime show interpretada mayoritariamente en español, en un contexto marcado por el endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos.

Lady Gaga irrumpió en el escenario con una reinterpretación de “Die With a Smile” en clave latina, combinando pop con ritmos festivos y logrando una respuesta eufórica del estadio. Más tarde, Ricky Martin también dijo presente y aportó su energía a la celebración, destacando el legado cultural compartido. Su participación fue uno de los momentos más destacados del evento, en tanto fue uno de los pioneros puertorriqueños en abrirle las puertas del mercado estadounidense a la música latina.

El espectáculo, producido por Apple Music, fue definido por distintos medios como un homenaje intenso y colorido a la identidad latina, con referencias visuales y escénicas que remitieron a la vida y la cultura de Puerto Rico. Sin embargo, no todas las reacciones fueron positivas.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó duras críticas contra la presentación a través de sus redes sociales, donde calificó el show de Bad Bunny como uno de los peores en la historia del Super Bowl. El mandatario republicano expresó su rechazo mientras se desarrollaba el evento deportivo en California.

Las objeciones de Trump apuntaron principalmente al idioma y a la puesta en escena. Cuestionó que la mayor parte del repertorio haya sido en español y sostuvo que el público no podía comprender lo que se cantaba. También cargó contra la coreografía del artista, al considerar que los movimientos resultaban inapropiados, especialmente para los niños que seguían el espectáculo en Estados Unidos y en el resto del mundo.

 

IDC