Documentación oficial del gobierno estadounidense recientemente desclasificada sobre el fallecido financista Jeffrey Epstein revela información hasta ahora desconocida sobre su entramado de vínculos con figuras de alto perfil del poder político y económico, así como sobre las maniobras judiciales que le permitieron esquivar una acusación federal hace casi veinte años.

Los archivos dan cuenta de intercambios con ex funcionarios de la Casa Blanca, empresarios como Elon Musk y Bill Gates, y el príncipe británico Andrés, dejando al descubierto el alcance de la influencia que Epstein conservó incluso después de cumplir una condena en el estado de Florida.

El Departamento de Justicia informó que hizo públicos más de tres millones de páginas de documentos y registros audiovisuales. Entre el material aparecen correos electrónicos intercambiados con Steve Bannon, quien mantenía charlas irónicas sobre política con Epstein, y con Steve Tisch, uno de los dueños de los New York Giants.

Los papeles también aportan detalles sobre la investigación del FBI iniciada en 2006. Pese a que se había elaborado un proyecto de acusación basado en declaraciones de menores, el entonces fiscal federal Alexander Acosta avaló un acuerdo que evitó el avance de cargos federales, lo que derivó en una pena de apenas 18 meses de prisión por un delito estatal.

En relación con Elon Musk, los documentos señalan que el empresario se comunicó con Epstein para organizar posibles visitas a su isla en el Caribe, aunque Musk negó posteriormente que esos viajes se hayan concretado. Asimismo, se registran cientos de menciones al príncipe Andrés y referencias a Donald Trump, aunque en estos archivos no figuran imputaciones directas.

El material también confirma el trágico destino de Virginia Roberts Giuffre, una de las principales denunciantes, quien se quitó la vida el año pasado luego de haber alcanzado un acuerdo extrajudicial con el príncipe Andrés.

La desclasificación de los documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos sacó a la luz una conexión poco conocida: Epstein no solo estuvo en Uruguay en diciembre de 2016, sino que mantuvo una relación financiera prolongada con el estilista Roberto Giordano.

Según los informes, Giordano recibió reiteradas transferencias de dinero por parte del financista, quien aprovechaba sus estadías en el Cono Sur para ampliar su círculo de contactos bajo el paraguas de exclusivos eventos sociales.

La confirmación del paso de Epstein por Uruguay surge de un intercambio de correos electrónicos con el ex primer ministro israelí Ehud Barak. En mensajes fechados el 29 de diciembre de 2016, Epstein pospone una reunión con el dirigente alegando un viaje urgente a Punta del Este.

En ese contexto, se señala que Epstein habría realizado depósitos a Giordano incluso una década antes de su última visita documentada. Esos fondos estarían vinculados a la organización de los megadesfiles del estilista, en los que participaban modelos como Nicole Neumann, Andrea Frigerio y Dolores Barreiro, y a los que asistían figuras del espectáculo como Susana Giménez y Mirtha Legrand.

Estos eventos también atraían a celebridades internacionales como Alain Delon y Sophia Loren, conformando un escenario de glamour y prestigio que Epstein habría utilizado para integrarse a círculos influyentes.

**El ocaso de un imperio y el retiro de Giordano**

Las revelaciones se conocen tras la muerte de Roberto Giordano, ocurrida en noviembre de 2024. El estilista, que pasó sus últimos años viviendo en Uruguay, estaba lejos de la exposición mediática luego de ser condenado a dos años y cuatro meses de prisión por fraude al Estado y por incumplimientos en el pago de aportes a más de 500 trabajadores.

Durante su residencia en el país vecino, Giordano solía criticar la “inseguridad jurídica” de la Argentina, mientras en Washington comenzaban a rastrear el origen de los fondos que financiaron su etapa de mayor esplendor profesional.

Para los investigadores, la documentación abre una nueva línea de análisis sobre la proyección de la red de Epstein en Sudamérica y el papel que habrían desempeñado los eventos de moda como espacios clave dentro de su esquema de relaciones.

En paralelo, el ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton y la ex secretaria de Estado Hillary Clinton aceptaron declarar ante el Congreso en el marco de la investigación vinculada a Epstein.

“Han actuado de buena fe. Usted no. Ellos dijeron bajo juramento lo que saben, pero eso no parece importarle. Aun así, el ex presidente y la ex secretaria de Estado comparecerán. Esperan establecer un precedente que rija para todos”, expresó el portavoz de Clinton, Ángel Ureña, en un mensaje publicado en redes sociales.

La declaración estuvo dirigida al presidente del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, James Comer, y marca un cambio en la postura que el matrimonio había sostenido en los últimos meses.

“Los abogados de los Clinton afirmaron aceptar las condiciones, pero estas siguen siendo imprecisas y no se han fijado fechas para las declaraciones”, señaló Comer durante una sesión del Comité de Reglas realizada el lunes.

Y agregó: “La única razón por la que dicen aceptar es porque la Cámara avanzó con el desacato. Voy a clarificar los términos que están aceptando y luego definiré los próximos pasos con los miembros de mi comité”.

De acuerdo con medios internacionales, el Comité de Supervisión de la Cámara Baja, dominado por el Partido Republicano, acusa a Bill y Hillary Clinton de no haber cumplido citaciones para declarar en persona sobre sus vínculos con Epstein, hallado muerto en prisión en 2019.

Comer impulsaba cargos por desacato al Congreso contra el matrimonio cuando, la noche del lunes, los abogados de los Clinton enviaron un correo electrónico al equipo del comité confirmando que ambos aceptaban las exigencias y que “comparecerán para declarar en fechas que se acordarán mutuamente”.

Epstein estaba señalado como el organizador de una extensa red de explotación sexual de menores. Según la versión oficial, se suicidó en agosto de 2019 mientras se encontraba detenido, antes de enfrentar el juicio por esos delitos.

 

 

IDC