La secretaria general de la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU), Clara Chevalier, sostuvo que los salarios de los docentes universitarios se encuentran entre los más bajos desde el regreso de la democracia en la Argentina y señaló que, en muchos casos, no superan los 500.000 pesos mensuales.
Según la dirigente sindical, los ingresos del sector universitario resultan insuficientes para afrontar gastos esenciales como el alquiler y la alimentación.
Chevalier remarcó que esta realidad no solo evidencia una fuerte pérdida del poder de compra, sino también “la quiebra de un acuerdo histórico que reconocía a la educación pública como una política de Estado prioritaria”.
Asimismo, indicó que numerosos docentes perciben actualmente menos de medio millón de pesos al mes, un monto que, medido en términos reales, no alcanza para garantizar condiciones de vida dignas.
“Estamos frente a un Gobierno que rompe con la idea de que el desarrollo de un país requiere inversión en educación y que debilita los pilares del Estado-Nación argentino”, afirmó.
La titular de CONADU también expresó que, bajo la consigna de que “no hay plata”, el Ejecutivo avanza con recortes en funciones básicas del Estado, como la educación, y advirtió que hay docentes universitarios que no logran cubrir ni el costo del alquiler ni el de los alimentos.
Por último, Chevalier denunció que existe un ataque deliberado contra la Universidad y el sistema científico, impulsado no solo por razones económicas, sino por un conflicto de carácter estrictamente ideológico.
IDC

