El jefe de Estado venezolano, Nicolás Maduro, sostuvo este miércoles que las demandas planteadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, responden a “una intención bélica y de carácter colonial”.

“Se trata simplemente de una aspiración guerrerista y colonial. Lo hemos expresado en múltiples ocasiones: la realidad ha quedado al descubierto. Se busca provocar un cambio de régimen para imponer un gobierno subordinado que entregue la soberanía nacional y transforme a Venezuela en una colonia”, afirmó Maduro.

El mandatario subrayó que, pese a las amenazas expresadas por Trump, Venezuela continuará comerciando libremente sus productos, incluido el petróleo y otros recursos naturales que, recalcó, pertenecen exclusivamente al pueblo venezolano.

“Es ilegal, según todos los acuerdos internacionales, obstaculizar la libre navegación y el comercio marítimo en mares y océanos. No estamos en tiempos de piratas. Venezuela seguirá exportando sus productos, su petróleo y sus riquezas naturales, cuyo único dueño legítimo, hoy y siempre, es el pueblo soberano de Venezuela”, enfatizó.

Asimismo, Maduro reiteró que “Venezuela no será colonia de nadie” y aseguró que el pueblo, en unión cívico-militar-policial, defenderá los derechos históricos sobre su territorio y sus recursos, como minerales y petróleo.

“Defenderemos nuestra Constitución. Estamos protegiendo lo más sagrado de una nación: el derecho a la vida de su pueblo”, añadió.

El presidente también afirmó que la gran mayoría de la ciudadanía estadounidense rechaza cualquier acción militar o agresión armada, recordando “las guerras interminables que han devastado países y afectado gravemente a su juventud”.

Además, señaló que los pueblos de América Latina están alzando su voz y mencionó su encuentro con el secretario general de la ONU, António Guterres, en el que expuso lo que describió como una creciente escalada de agresiones contra Venezuela.

“Tenemos la fuerza de la razón y el respaldo de los pueblos del mundo frente a esta escalada belicista, ilegal y desproporcionada. Es momento de respetar el derecho internacional”, concluyó.

IDC